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Por: Equipo Editorial
Los precios mundiales del petróleo alcanzaron este jueves su nivel más alto desde 2022, con el crudo Brent superando brevemente los $126 por barril. Este dramático aumento se produce en medio de crecientes temores de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán, y el consiguiente bloqueo del Estrecho de Ormuz, se prolongue durante meses.
La escalada de precios, que representa un salto de casi el 7% en un solo día, fue provocada por informes de que el presidente Donald Trump se reunió el miércoles con altos ejecutivos de compañías petroleras estadounidenses, incluyendo a líderes de Chevron, para discutir estrategias que mitiguen el impacto de un asedio naval prolongado a los puertos iraníes.

Según fuentes de la Casa Blanca, la administración Trump está explorando opciones para ‘mantener el bloqueo actual durante meses si es necesario, minimizando el impacto en los consumidores estadounidenses’. Esta perspectiva de una interrupción a largo plazo en una de las rutas comerciales de energía más críticas del mundo ha sembrado el pánico en los mercados internacionales.
El impacto económico ya se está sintiendo a nivel global. El Banco Asiático de Desarrollo ha recortado sus previsiones de crecimiento para la región, que depende en gran medida del crudo de Medio Oriente. Mientras tanto, en Estados Unidos, los precios de la gasolina en los surtidores han saltado a su nivel más alto en seis semanas.
Paralelamente a la crisis energética, el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, testificó ante el Comité de Servicios Armados del Senado, donde se reveló por primera vez que la guerra con Irán ya le ha costado a las fuerzas armadas estadounidenses aproximadamente $25,000 millones de dólares en sus primeras nueve semanas.