Bukele responde a McGovern sobre el mural de monseñor Romero

El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, responde a las críticas de Jim McGovern sobre la reubicación del mural de Óscar Romero en el aeropuerto.

El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, respondió enérgicamente al miembro de la Cámara de Representantes de EE.UU. por Maryland, Jim McGovern, quien expresó su preocupación por la reubicación de un mural dedicado a Monseñor Óscar Romero en el aeropuerto salvadoreño. McGovern se mostró “profundamente perturbado” por la noticia y subrayó la importancia del mural tanto para él como para millones de personas.

Respuesta contundente

Bukele respondió a través de redes sociales, destacando la soberanía de El Salvador y afirmando que tienen el derecho de decidir dónde se exhibe su arte. Subrayó que el mural no fue retirado, sino que fue movido a un lugar mejor dentro del aeropuerto. Bukele también cuestionó la intromisión de McGovern, sugiriendo que debería enfocarse en los asuntos de su propio estado, Massachusetts.

El presidente electo defendió la decisión como un asunto interno y remarcó que El Salvador tiene plena autoridad para gestionar sus obras de arte. La respuesta de Bukele refleja una postura firme frente a las críticas externas y enfatiza la autonomía del país en decisiones culturales.

Por su parte, McGovern había manifestado su preocupación por el destino del mural, asegurando que esperaba que se mantuviera en un lugar de honor accesible para todos los salvadoreños y visitantes. Romero, canonizado en 2018, es una figura icónica en El Salvador y su mural ha sido un punto de reflexión importante para muchos.

Bukele aprovechó la ocasión para reiterar su compromiso con la soberanía y la cultura de El Salvador, indicando que tales decisiones se toman pensando en el bienestar y la dignidad del país. La discusión ha generado un debate sobre el respeto a la autonomía cultural y las expectativas internacionales respecto a la conservación de símbolos históricos y artísticos.

La polémica también resalta la figura de Romero como un símbolo de lucha y memoria, y la sensibilidad que rodea cualquier cambio relacionado con su legado. El debate continúa y se espera que las autoridades salvadoreñas proporcionen más detalles sobre la nueva ubicación y visibilidad del mural.

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