Más de 300 empleados son destituidos del Ministerio de Cultura de El Salvador

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció la destitución de más de 300 empleados del Ministerio de Cultura, según lo informado en sus redes sociales. La decisión, que fue ejecutada por el nuevo Ministro de Cultura, Raúl Castillo, tiene como objetivo alinear la institución con la visión del gobierno actual. Bukele afirmó que los empleados removidos promovían agendas incompatibles con la del gobierno, reiterando su compromiso con la voluntad del pueblo.

Raúl Castillo, al asumir el cargo, se comprometió a proteger y promover los valores, la cultura y las artes de El Salvador. En su comunicado, subrayó la necesidad de reestructuración dentro del Ministerio de Cultura para cumplir con este objetivo. Castillo enfatizó que la medida es impostergable y se alinea con la promesa hecha al presidente Bukele.

En ocasiones anteriores, Bukele ha abordado temas relacionados con la educación y la ideología. Durante su participación en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en febrero pasado, declaró que su gobierno no permite la inclusión de ideologías de género en el sistema educativo del país. Esta postura fue reafirmada en una conversación con el movimiento Padres en Acción, subrayando la importancia de una educación enfocada en materias prácticas y científicas.

Educación y valores en El Salvador

El presidente Bukele enfatizó que la educación debe centrarse en el aprendizaje de materias útiles como biología y matemáticas, y no en la inculcación de ideologías. En una conversación con la directora de Moms for Liberty, el mandatario expresó su preocupación por la inclusión de contenidos contrarios a la naturaleza en el sistema educativo. Aseguró que el gobierno seguirá protegiendo a los niños de influencias ideológicas no deseadas.

La decisión de destituir a los empleados del Ministerio de Cultura ha generado diversas reacciones en la sociedad salvadoreña. Mientras algunos apoyan la medida por considerarla necesaria para la reestructuración y el ahorro de fondos, otros critican la falta de diálogo y la posible pérdida de talento en el sector cultural.

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