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Por: Equipo Editorial
Millones de inmigrantes en Estados Unidos se encuentran atrapados en un limbo legal que los deja cada vez más vulnerables a la deportación, debido a un colapso sin precedentes en el procesamiento de solicitudes migratorias. Una reciente revisión de datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) revela que casi 12 millones de solicitudes están pendientes de una decisión, una cifra que ha crecido alarmantemente en los primeros meses de 2026.
Este atasco burocrático afecta una amplia gama de trámites, desde renovaciones de permisos de trabajo y asilo, hasta peticiones de residencia permanente y ciudadanía. Para muchas familias, especialmente dentro de la comunidad hispana, la incapacidad de la agencia para procesar los documentos a tiempo significa perder la autorización legal para trabajar, lo que resulta en la pérdida de empleos, licencias de conducir e ingresos vitales. Peor aún, al expirar sus estatus temporales sin una resolución de renovación, cientos de miles de personas quedan expuestas a un mayor riesgo de deportación por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Inmigrantes hacen largas filas en las afueras de oficinas gubernamentales buscando respuestas sobre sus casos retrasados. Crédito: NPR
El drástico aumento en los casos pendientes coincide con cambios significativos en el sistema de cortes de inmigración bajo la actual administración. Más de 100 jueces de inmigración han sido destituidos y reemplazados recientemente, mientras que las tasas de aprobación de asilo han caído a mínimos históricos. Defensores de los derechos de los inmigrantes advierten que el sistema está siendo rediseñado no para procesar casos de manera justa, sino para acelerar las órdenes de expulsión, dejando a los solicitantes sin las debidas garantías procesales.
Mientras tanto, la frustración crece entre los solicitantes que han pagado miles de dólares en tarifas gubernamentales, solo para recibir notificaciones de retrasos indefinidos. “Es una pesadilla burocrática que está destrozando familias”, comentó un abogado de inmigración en Texas. A medida que el número de deportaciones aumenta, las organizaciones comunitarias instan a los afectados a buscar asesoría legal inmediata y a mantener copias de todos los recibos de USCIS como prueba de que sus solicitudes están en proceso, aunque el sistema mismo parezca haberse paralizado.